The Small Faces – Itchycoo Park
Lilly Allen – LDN
Divertidísima sátira de lo que es el Londres actual para una de las actuales reinas del cotarro en las islas británicas, Lilly Allen. Una canción en la que con el tono divertido de la música Allen nos cuenta lo maravilloso que puede ser un feliz día en Londres, eso sí, no te pares a mirarlo detenidamente porque te darás cuenta de la gran mierda que rodea ese día.
Este “LDN”, abreviatura de Londres, se editó en 2006 en una edición de tan sólo 500 copias y en vinilo, absolutamente “underground”…luego vino el megahit de “Smile” y claro hubo que reeditar este temazo para que pudiese llegar al número 6 de las listas británicas.
El vídeo musical que hemos elegido es el segundo que se grabó para la canción pero es el que mejor refleja el mensaje de la misma. En él se ve cómo el Londres que va describiendo la feliz protagonista de la canción se distorsiona y ensombrece para dejarnos ver al Londres de las putas, las drogas y el cielo nublado.
Curiosidades: El mismísimo Sir David Beckham aparece en el vídeo recogiendo un papel de las manos de Lilly e incluso Blake Fielder-Civil, el marido de la nº 1 de la promoción, Amy Winehouse, también aparece ofreciéndole flores a la morena. Lilly Allen señores, aún hay esperanza para la música en el siglo XXI.
Lenny Kravitz – Light Skin Girl From London
Si alguno de los que estáis leyendo esto habéis estado alguna vez con una chica británica seguro que comprendéis perfectamente al bueno, o como dirían ellas, al “buenorro” de Lenny Kravitz.
Hay ciertas características de las chicas londinenses que Kravitz quiso recordar en este tema, una de ellas da título a la canción, esa palidez total de la piel de las isleñas que casi parece que brillan en la oscuridad; la otra la deja caer en una de las estrofas y (por supuesto no hay que generalizar pero es un fenómeno bastante extendido) se refiere a esa incapacidad que tienen muchas de bailar al ritmo de la canción que están escuchando…misión imposible. Con lo cual tenemos a esa chica frágil, blanca como la leche meneando su cuerpo sin llegar a coger el compás y a su lado Lenny Kravitz, de raza negra, y que se mueve casi como sus ídolos James Brown y Prince. Bonita escena hecha canción en 1991 por un Kravitz que estaba en estado de gracia. Esto es una cara B, que escuchada ahora, tiene bastante más gracia que la mayoría de primeros singles con los que nos ha deleitado en los últimos años. Dedicada a cualquier chica londinense que haya podido ofenderse por esta canción…
Pink Floyd – Fearless
Realmente esta canción no habla de ningún lugar concreto estrictamente pero tiene un guiño “futbolero” hacia los fans del Liverpool F.C. que no podemos dejar pasar por alto.
Es una de las canciones que marcan el estilo de lo que Pink Floyd se convertiría en la década de los 70. La psicodelia deja paso a un rock cada vez más progresivo, de cadencias, de atmósferas…la voz de David Gilmour comienza a hipnotizarnos y la sombra de Syd Barrett comenzaba a desaparecer de una banda que se reinventaría y crearía su propio estilo gracias a temas como este “Fearless”.
Hay que destacar ahora que hablamos de una banda británica, y al igual que ocurre en este país, los hombres suelen ser muy aficionados al fútbol. Por eso la melodia de esta canción se va mezclando con nada más y nada menos que la hinchada del Liverpool en plena ceremonia cantando en Anfield (y eso para un amante del fútbol sí que es un lugar que visitar) su ya conocido por todos “You’ll never walk alone”. Podría haber sido un experimento para olvidar pero increíblemente ambas melodías casan a la perfección…lo que no sabemos es qué opinaría el pobre Roger Waters, fan declarado del Arsenal, de este guiño a uno de sus eternos rivales.
The Jam – Carnaby Street
El punk estaba zarandeando el mundo musical en 1977 y The Jam focalizó su ira en la mítica Carnaby Street de Londres, esa calle tan de moda en los años 60, donde las tiendas se amontonaban una encima de otra y tú debias conocerlas todas si querías ser una persona “cool”. Un auténtico símbolo del “Swinging London”.
En esta canción, que por cierto no está escrita por Paul Weller sino que tiene la firma de Bruce Foxton, el bajista del trío británico, The Jam muestra esa calle como ejemplo claro de la decadencia del propio Reino Unido. Nos cuenta que esa zona de Carnaby, antes una auténtica leyenda, ahora es una burla.
Fue la cara B del single de “All around the world” en el año 1977, single que logró alzarse hasta la posición nº 13 en las listas de ventas de Gran Bretaña. En el vídeo podemos ver a unos jovencísimos The Jam en su primera época, muy cercana al movimiento que dominaba el mundo por aquel año, el punk.
The Kinks – Waterloo sunset
Probablemente nos encontremos ante una de las obras maestras del pop de todos los tiempos. No es de extrañar que gente como Paul Weller o Damon Albarn haya declarado que alguna vez que es su canción favorita. Una canción que Ray Davies compuso y que los Kinks editaron en 1967, una canción que habla de los encuentros de dos amantes en la estación de Waterloo en Londres y de cómo pasean por el puente de Waterloo, un tema tan perfecto que hasta un genio como Ray Davies, autor de unos 30 o 40 temazos más, considera como la quintaesencia de sus artes como compositor. La melodía perfecta para una puesta de sol en Waterloo. Yo quiero ir a ver esa puesta de sol señores, de verdad que tiene que ser muy hermosa como para poder inspirar semejante melodía.
A veces David no puede competir contra Goliat por mucho que sea más listo, hay cosas que son demasiado grandes, por eso este tema no consiguió ser nº 1 en el casi “mágico” año de 1967 sino que se tuvo que conformar con una segunda posición tras los todopoderosos Beatles y su “All you need is love”. Pero ¿a quién le importa un nº 1 mientras pueda seguir mirando la ciudad moverse desde tu ventana cerca de la estación de Waterloo?.
Nos hemos tomado la libertad de agregar un vídeo con una versión espectacular en directo de este tema realizada en 1972, la curiosidad es que tras el “Waterloo sunset”, los Kinks interpretan otra maravilla como “Village Green Preservation Society” pero hemos dado por supuesto que no os importará escuchar dos canciones seguidas de los Davies…de hecho es una manera subliminal de recomendaros a todos la discografía de este grupo.
The Beatles – A day in the life
Sobre el “Sgt Peppers Lonely Heats Club Band”, disco que fializa con este “A day in the life”, creo que ya se ha dicho todo pero nunca está de más recordar ciertos detalles que hacen que ese disco encabece la mayoría de las listas de “Mejor disco de…”. Esta canción es un claro ejemplo, dos melodías absolutamente diferenciadas que se mezclan para crear una canción que no deja de sorprenderte por mucho que la hayas escuchado.
La parte escrita y cantada por Lennon tiene contínuas referencias a noticias reales del Londres de 1966-67. El accidente del que habla es en el que perdió la vida su amiga Tara Browne, los 4.000 agujeros de Blackburn también son reales, por no hablar de las referencias al Royal Albert Hall o , en la parte de McCartney, a la de los autobuses de dos pisos tan característicos de Londres.
La orquesta que se escucha en esta canción está formada por 40 personas aunque a McCartney no le parecían suficientes, él quería 90 músicos. De todas formas, el resultado fue más que excepcional, sobre todo la parte que conecta la estrofa de Paul con la última de John, esa parte instrumental con la voz de Lennon de fondo es de los mejores momentos en la discografía de los de Liverpool, pero como os comentaba, es de Londres y de lo que ocurre en sus calles de lo que nos habla este “A day in the life”.
Como curiosidad, se necesitaron 34 horas de grabación para crear esta canción. El primer disco de los Beatles se grabó en algo más de 10, un claro ejemplo de que los de Liverpool estaban inventando una nueva forma de hacer discos.
Jethro Tull – Baker Street Muse
Dentro de su noveno álbum de estudio la banda británica Jethro Tull le dedicó una de sus composiciones más famosas a la Baker Street de Londres. En la letra Ian Anderson, líder del conjunto, nos va contando lo que se encuentra por esa mítica calle londinense.
Es uno de esos temas de Jethro Tull que engloban varias partes en uno solo (el disco más famoso de la banda con este tipo de estructuras es el mítico “Thick as a brick”, con dos únicos temas de más de 20 minutos de duración, y que dicho sea de paso no tienen desperdicio). La duración total de la cancion es de 16 minutos divididos en 5 partes más o menos diferenciadas pero la primera parte, la que habla de Baker Street, es la que a nosotros nos interesa. Es ahí donde se refiere directamente a las princesas en mini falda y la musa de Baker Street, calle en la que por cierto vive el detective más famoso de todos los tiempos…Sherlock Holmes.
Un buen ejemplo de las melodías folk-rock-progresivas que tanto nos gustan de Jethro Tull.





“Itchycoo Park” es una de las mejores canciones de una de las mejores bandas que ha dado el rock británico. Para el que esté más familiarizado con bandas rockeras de los 70 que con el fenómeno mod, decir que de aquí salen Humble Pie con Steve Marriot a la cabeza (cantante de Small Faces) y The Faces, que básicamente es este grupo con el fichaje de Zipi y Zape, o lo que es lo mismo, Rod Stewart y Ronnie Wood. Pero os aseguro que el talento de ninguna de esas bandas (y os prometo que a mi me gusta mucho el rock de los 70) se puede comparar a la genialidad de las canciones que salieron de las mentes de Steve Marriot y Ronnie Lane en los Small Faces.
Este tema habla sobre Itchycoo Park, un lugar que no existe de Londres, lo que da a lugar que muchos barrios londinenses se disputen tal honor. La versión más fiable es la de Little Ilford Park, lugar donde pasó muchos buenos ratos de su infancia el bueno de Marriot, aunque como decimos la banda nunca ha querido decir de qué parque se trata ni realmente de lo que habla la canción. Puede ser que el protagonista solamente esté feliz por ver a los patos en el estanque y sentarse en la hierba o también, como muchos aseguran, porque además de tumbarse en ella se la está fumando.
La atmósfera de la canción te hace inclinarte por esta opción, era el año 1967 y todo el mundo experimentaba en todo, de hecho los Small Faces incluyen aquí por primera vez en la historia del rock el efecto de “flanger” en la grabación (fijarse en el vídeo desde el segundo 50 hasta 1:10) lo que le da un aire muy psicodélico que le va como anillo al dedo.